Los saduceos (en hebreo צדוקים, tsedduqim), también conocidos como zadokitas, son los descendientes del sumo sacerdote Sadoq,[1] de la época de Salomón.[2] El nombre de Sadoq significa «justicia» o «rectitud», por lo que saduceos puede interpretarse como justos o rectos.

Podría ubicarse su génesis como un partido político en el siglo II a. C.; pero sus orígenes están en el Cautiverio de Babilonia, desaparece en algún momento después del siglo I a. C., aunque muchos opinan que en la actualidad los Karaitas, una línea de pensamiento del judaísmo moderno, mantienen muchas de sus Doctrinas. También se dice de sus rivales, los fariseos, que se originaron en el mismo periodo, pero que sobrevivieron como posteriores agrupaciones del judaísmo rabínico. Anás y su yerno Caifás eran saduceos. Desde sus cargos de sumos pontífices fueron responsables –según el Nuevo Testamento– del enjuiciamiento y sentencia de Jesucristo y de la primera Persecución a los cristianos.

Flavio Josefo ha proporcionado la mayor información disponible sobre los saduceos. Escribió que eran un grupo belicoso, cuyos seguidores eran ricos y poderosos, y que los consideraba groseros en sus interacciones sociales. Sabemos también algo de ellos por discusiones en el Talmud, el corazón del judaísmo rabínico, fundamentado en las enseñanzas religiosas del judaísmo de los fariseos.