Se denomina “suelo pegajoso” en el ámbito de los estudios de género, a la realidad por la cual las mujeres tienen numerosas dificultades para poder abandonar la esfera de lo privado (el ámbito doméstico), hacia el espacio público, y que le dificultan el acceso al mercado laboral.[1][2]

Este concepto fue desarrollado por Catherine White Berheide en 1992 para explicar el fenómeno que afecta a las mujeres contrapuesto al techo de cristal.[3]