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Pongo de Manseriche
desfile del Río Marañón, Perú De Wikipedia, la enciclopedia libre
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El Pongo de Manseriche se encuentra sobre el río Marañón, en el distrito de Santa María de Nieva de la provincia de Condorcanqui, en el departamento de Amazonas, al noroeste del Perú. Es el más conocido y el más extenso de todos los pongos que existen en dicho país.[1][2]
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Características de los pongos
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En su recorrido, los cursos de agua andinos se han enfrentado a las condiciones del relieve y han formado, dependiendo de las circunstancias, desde amplios cauces hasta cañones profundos. En ocasiones, cuando por la fuerza de la pendiente un río logra atravesar la cordillera, conforma lo que en el Perú se denomina pongo (palabra derivada del quechua punku, que quiere decir "puerta"). En resumen, un pongo es un paso estrecho por donde discurre un río.[3]
Los pongos revisten una gran utilidad porque son canales de agua que permiten conectar dos cuencas. De esta forma, siguiendo sus aguas se han podido integrar territorios, a veces dispares.[3]
En la actualidad los pongos no son sinónimo de dificultad y peligro, sino que también señalan un potencial desarrollo energético por aprovechamiento de las caídas y la fuerza de las aguas, lo que permite, al menos en teoría, convertir esa energía hidráulica en energía eléctrica. De ello se tienen varios ejemplos en el Perú, donde las aguas del Mantaro han sido aprovechadas por la central hidroeléctrica Santiago Antúnez de Mayolo, y las aguas del río Santa han sido aprovechadas por la central hidroeléctrica del Cañón del Pato para generar la energía que necesitan, respectivamente, las regiones del centro y del norte de este país.
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Descripción
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El Pongo de Manseriche es el resultado de la erosión profunda que el río Marañón ha hecho a la cadena oriental de los Andes del Norte peruano, entre los departamentos de Amazonas y Loreto. El río, desde su naciente hasta el Pongo de Manseriche, se denomina Alto Marañón. Desde el pongo hasta su confluencia con el río Ucayali se llama Bajo Marañón.[1][2]
El Pongo de Manseriche es el último obstáculo que debe enfrentar el río Marañón en su intento por alcanzar la llanura amazónica. En su recorrido de oeste a este, el Marañón va recibiendo aportes de distintos ríos, en especial de los afluentes por el norte, pero el de mayor importancia es el gran río Santiago.

Antes de Manseriche, el Marañón tiene un cauce cuyo ancho varía entre 250 y 400 metros pero, a medida que empieza a atravesar los doce kilómetros de cordillera, empieza a estrecharse hasta que aparecen las paredes casi verticales del pongo, que oscurecen el cauce en los cuatro kilómetros de la parte central de su recorrido. En este punto, el ancho es de sólo 35 metros, lo que lo hace especialmente peligroso por los remolinos o muyunas que suelen formarse. Los remolinos más peligrosos son denominados Huaccanqui (llorarás) y Asnahuaccanqui (llorarás hasta pudrirte).[3][4]
Cuando el río Santiago (afluente del Marañón en el inicio del pongo de Manseriche) incrementa su caudal debido a las lluvias en las cabeceras de su cuenca, el caudal del Marañón también se incrementa, y con ello atravesar el pongo se hace muy peligroso. En las paredes rocosas al inicio del pongo, hay marcas pintadas por los lugareños que indican hasta qué punto es seguro atravesarlo.
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Historia
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La primera noticia del pongo de Manseriche data de 1558, cuando un grupo de expedicionarios españoles en busca del mítico "El Dorado" se dejó arrastrar por la corriente. La expedición estaba comandada por el adelantado Juan de Salinas y Loyola, gobernador de Yahuarsongo y Bracamoros, que había obtenido licencia del virrey del Perú Andrés Hurtado de Mendoza para explorar la región. El cronista José de Acosta describió el hecho años después, de esta manera:[5]
El Adelantado Juan de Salinas hizo una entrada por él [Marañón] notable... Tiene su paso, que le llaman el Pongo, que debe ser de los peligrosos del mundo, porque, recogido entre dos peñas altísimas tajadas, da un salto abajo de terrible profundidad, donde el agua con el gran golpe hace tales remolinos, que parece imposible dejar de anegarse y hundírse allí.
En 1619, el pongo fue atravesado por el capitán español Diego Vaca de Vega, quien fundó en las cercanías el poblado de San Francisco de Borja. En 1693, el padre Samuel Fritz, sacerdote jesuita, también atravesó el pongo y determinó los orígenes del Marañón en la laguna de Lauricocha.[3]
En julio de 1743, el viajero naturalista francés Charles Marie de La Condamine lo surcó en una balsa, recorriendo todo el río Marañón hasta ingresar al río Amazonas. Continuó navegando hasta llegar a Pará, de donde regresó a Europa.[6][7]

El 26 de octubre de 1869, la cañonera peruana BAP Napo, al mando del teniente primero AP Melitón Carvajal, logró remontar por primera vez el pongo de Manseriche, no sin dificultades, lo que obligó a que la nave usara toda su fuerza.[3]
En junio de 1899, el estadounidense Fritz W. Up De Graff remontó este pongo en compañía de otros aventureros, buscando "el oro de los incas". Sus peripecias las relata en la obra Cazadores de cabezas del Amazonas (Head Hunters of the Amazon), en la que también describe la convivencia con la tribu de los antipas y la visita a las ruinas de la colonia de Borja, atacada por los huambisas hacía más de 30 años.[8]
El 21 de febrero de 1933, una escuadrilla de tres hidroaviones Douglas O-38P del Cuerpo de Aviación del Perú (CAP) que se dirigía de Paita (Piura) hacia Iquitos (Loreto), en pleno conflicto peruano-colombiano fue sorprendida por una terrible tormenta tropical forzando su acuatizaje. La turbulenta corriente los arrastró hacia el pongo, y al intentar despegar, una de las aeronaves se estrelló contra una de las riberas perdiendo la vida el alférez Alfredo Rodríguez Ballón. Todos los tripulantes de la escuadrilla y los aviones fueron rescatados por los indígenas wampis y awajún de la zona.[9]
En épocas anteriores a la mejora del transporte fluvial y terrestre, los ganaderos de las partes altas pasaban el Pongo de Manseriche en balsas, llevando en ellas desde ganado hasta otros productos para su venta en ciudades como Iquitos o las que hubiera por el trayecto. En años recientes, el pongo es transitado con mayor frecuencia gracias a las lanchas a motor que cada vez imprimen mayor potencia a las embarcaciones. Es común apreciar embarcaciones con motores de 80 HP atravesar con facilidad este reto de la naturaleza.
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Importancia ecológica
El Pongo de Manseriche es un puente natural entre los ecosistemas de los Andes y la Amazonía. Traslada el 40% de los sedimentos hacia la Amazonía peruana y brasileña y favorece la conectividad ecológica y la fertilidad del suelo amazónico. Es un punto crítico donde convergen patrones únicos de biodiversidad.[10] Se han detectado 156 tipos de peces, incluyendo especies endémicas. Además, es esencial para el paso de peces migratorios (mijano), que van río arriba, debido a las pulsaciones generadas en el pongo. Se denominan pulsaciones a los incrementos naturales del nivel del río debido a las lluvias que se producen en las partes altas.[11]
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Referencias
Bibliografía
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